martes, 2 de diciembre de 2008

Ilusa . -

Someterme a autoconvencimiento y entender al fin que todo esto es sino mi culpa, al menos producto de mis actos.
Tu olfato certero de cazador no falla en predecir mis torpes movimientos curvilíneos. Te redimes ante mi condición de presa fácil. O al menos lo hacías. Y yo, incapaz de sobreponerme a mis instintos. El cuerpo no busca ni encuentra razones. Causas.
Pero y sin embargo, mis instantes de lucidez son suficientes para hundirme, condenarme.
Compilado de letras sin congruencia. Inconstante. A media luz te pienso y te traigo conmigo. Y por un mísero instante logro sentirte. Ser tu sudor. Un remolino castaño de pelo cayendo sobre tu frente. Ser tu nariz y tu sombra. Tu cigarro y tus interminables bromas. Un poco más y soy un te quiero susurrado casi en silencio, casi prohibido, soy un abrazo apretado frente a la puerta. Soy esa cerveza fría que extraño compartir contigo, soy esas historias que me cuentas y que creo, porque me gusta proyectarte casi un héroe en esa vida lejana, donde no existo. Soy también tu mano que toma la mía cuando vamos por la calle, el chocolate que me regalabas para conquistarme. Innecesario. Siempre fui tuya.
Presa fácil. Ilusa. Incongruente.

1 comentario:

Palabras Libres dijo...

quizás era innecesario, pero no estaba de mas.
Ilusa?
Me gusta como escribes... gracias por pasar por mi blog, pues ahora tengo mi gran descubrimiento del día (tu blog)

Besos y palabras libres.