miércoles, 3 de septiembre de 2008

./."No es que carezca de sentido de culpa, pero la verdad es que no me atormento. Las sensaciones llegan y se van, son aves migratorias, y cuando vuelven (si vuelven) ya no son las mismas"./.

UD.

No sé si intento crear un" algo" invisible entre nosotros o si ese algo ya existe y lo único que hago es respetarlo, no sé si es formalidad, distancia o un juego q creamos para desafiarnos, no sé si es que me gusta creer q sos algo más de lo realmente sos, o que te conozco un poco menos. No sé si sólo quiero divertirme contigo, reir de tus chistes, besarte y desconectar todos mis enchufes. No sé. A veces sos demasiado para mí. A veces muy poco. Y ahora que veo tintinear la lucecita naranja de nuestra conversación en el msn, no sé si dejarte seguir con este juego que cada vez me (nos) envuelve más, o hacer eso que tanto me cuesta y darme vuelta y seguir, y no permitir que me busques ni mucho menos que me encuentres y ponerle el punto final de los tres suspensivos a esto. Pero no sé. Ud. sabrá.-

Recordarla -

...Se ríe de si mismo por esa ocurrencia y piensa, “lo mejor es no pensar”. Pero le es inevitable recordarla. Sus suspiros, su aroma. El tic tac del reloj de pared se asemeja al taconeo de sus botas marrones. Esas botas que siempre se saca y deja a la entrada. Parece sentir en sus manos la textura de su pelo, de su piel. Sentir en su piel su aliento y estremecerse de a poco. Se prepara un café caliente, y en el humo denso también parece estar ella. Su silueta de humo blanco q se vuelve cada vez menos nítida y se desvanece. De repente. Resultó ser tan buena para escabullirse como ella misma. Sus fantasmas también son escurridizos. Pero él no se preocupa. Sabe que tarde o temprano ahí bajo la cama estarán sus botas y a su lado, sus suspiros, su aroma. O al menos sus fantasmas. Esos fantasmas que le permiten revivir paso a paso todos sus encuentros, disfrutarla dos, tres, mil veces, recorrerla poro a poro y memorizarse todas sus curvas, rectas y demás geometrías corporales, sin necesidad de cerrar los ojos ni esforzarse en recordarla, xq ahí está siempre. Claro está que sus diversas sombras y siluetas no pueden compararse a su presencia corpórea. Donde realmente puede tocarla y sentir su calor. Pero es feliz. Y por eso cuando ella por fin llega, deja sus botas a la entrada, salta a sus brazos y dice “te extrañaba”, él no hace mas que desear estar solo para poder recordarla...
“¿Sufre más aquél que espera siempre que aquél que nunca esperó a nadie?”


He estado esperando un bueno día para comenzar con esto. Hasta hoy no me había animado a escribir nada de mi autoría, sólo un par de letras de otros que tenían sentido de alguna forma para mí en ese momento. Pero aquí estoy. No es un gran día, ni tiene nada de particular, sólo que al parecer se dieron las condiciones apropiadas. La frase de arriba me la dejaron hoy en el msn, y me llegó cuando prendí la computadora. Me hizo sino pensar, al menos quedar en stand - by un rato. No puedo decir ninguna de las dos cosas. Ni espero siempre ni nunca esperé por nadie. Soy algo asi como el justo medio (bueno, capaz q medio sí, pero tengo mis dudas acerca de lo justo). Esta primer entrada tiene gusto a poco, estoy cansada y poco inspirada, deseando que mi cerebro decida dar por terminada la jornada laboral de una vez por todas. Así que hasta la próxima.